La prediabetes avanza en México como una amenaza silenciosa, impulsada, entre otros factores, por la falta de diagnóstico oportuno y los mitos que aún persisten entre la población. Desmentir estas falsas creencias es vital para prevenir o retrasar la progresión hacia la diabetes tipo 2, una condición que evoluciona sin dar señales evidentes.
Según datos oficiales, más de 17 millones de adultos viven con esta condición en el país; es decir, presentan niveles de glucosa en sangre superiores a lo normal, pero aún por debajo de los criterios diagnósticos de diabetes. Sin embargo, la mayoría lo desconoce al no causar síntomas, elevando el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y sus complicaciones asociadas, como retinopatía, neuropatías (daño a nivel del sistema nervioso), enfermedades renales o cardiovasculares, incluyendo infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.
De acuerdo con elAtlas de la Federación Internacional de Diabetes (IDF), se estima que para 2050 casi 20 millones de adultos mexicanos vivirán con este padecimiento. En su reciente visita a México, en colaboración con Merck, el presidente de la IDF, el Profesor Peter Schwarz, indicó que prevenir es la mejor manera de cambiar la tendencia creciente de esta condición. Para lograrlo, es necesario derribar algunos mitos que continúan limitando su detección y atención oportunas:
1. Si una persona es joven y delgada, no corre riesgo.
La prediabetes puede presentarse en personas de distintas edades y composiciones corporales. Datos indican que el 18% de los mexicanos entre 30 y 39 años ya vive con esta condición. Factores como el sedentarismo, la alimentación poco saludable, el estrés crónico y los antecedentes familiares incrementan el riesgo incluso en personas con peso normal. Aunque la pérdida de peso moderada ayuda a normalizar la glucosa en quienes viven con sobrepeso, tener una complexión delgada no exime del riesgo, por lo que el chequeo periódico y los hábitos saludables son indispensables para todos.
2. Se necesita un entrenamiento intenso diario para protegerse de los riesgos de la prediabetes.
No se requieren rutinas extenuantes. Las recomendaciones internacionales sugieren acumular al menos 150 minutos de actividad física aeróbica moderada a la semana, lo que equivale a solo 30 minutos al día de caminata a paso ligero, andar en bicicleta o bailar en casa. Mantener el cuerpo en movimiento constante y llevar una alimentación equilibrada es clave para proteger la salud metabólica. Estas medidas contribuyen a mejorar la sensibilidad a la insulina y a reducir el riesgo de progresión a diabetes tipo 2, sin someter al cuerpo a entrenamientos de alta intensidad.
3. La prediabetes es una condición permanente cuyo rumbo ya no se puede cambiar.
Los antecedentes familiares de diabetes son importantes. Si algún familiar, especialmente de primer grado como padre, madre o hermanos, vive con la condición, existe una mayor predisposición genética a desarrollar alteraciones en el metabolismo de la glucosa. No obstante, tener prediabetes no es un diagnóstico definitivo, sino una ventana de oportunidad. Es el momento en que el organismo aún puede volver a niveles normales de glucosa antes de que progrese a diabetes tipo 2.
Muchas personas pueden regresar a niveles normales de glucosa cuando la condición se detecta oportunamente. Según investigaciones, las intervenciones intensivas de estilo de vida, enfocadas en pérdida de peso, alimentación saludable y actividad física regular pueden reducir la probabilidad de progresión a diabetes tipo 2 hasta en un 58% en personas con alto riesgo.
De acuerdo con la Dra. Fernanda Carballar, especialista en Endocrinología, “es importante que las personas rompan con estos mitos, pues al creerlos descuidan su salud y se exponen a desarrollar padecimientos que pueden prevenirse o retrasarse. La realidad es que la prediabetes avanza en silencio y generalmente no causa síntomas, por lo que identificar oportunamente los factores de riesgo y realizar pruebas de detección según la recomendación de un profesional de la salud resulta fundamental. La prediabetes no avisa, pero sí ofrece una segunda oportunidad; un acompañamiento adecuado para transformar nuestros hábitos, combinado con tratamiento médico cuando sea necesario, ayuda a frenar su avance y cuidar nuestra salud”.
La detección temprana permite implementar estrategias efectivas para reducir el riesgo de progresión a diabetes tipo 2 y, en muchos casos, lograr el retorno a niveles normales de glucosa.
Realizar una prueba sencilla de factores de riesgo puede ayudar a identificar la probabilidad de desarrollar esta condición. “Sácale la Roja a la Diabetes” es una iniciativa de concientización que busca que la población mexicana responda un test digital de menos de un minuto. La plataforma clasifica el riesgo en bajo, medio o alto, y ofrece alternativas de monitoreo de glucosa en laboratorio para orientar la consulta con un profesional de la salud.





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