- La inteligencia artificial, el nearshoring y la contratación basada en habilidades están cambiando las reglas del mercado laboral. Actualizarse dejó de ser una ventaja para convertirse en una condición de permanencia profesional.
Ciudad de México, 3 de noviembre de 2026. Tener 10, 15 o 20 años de experiencia ya no garantiza que un profesional sea el candidato más competitivo para una posición. En México, las empresas están comenzando a mirar con mayor atención qué sabe hacer una persona, qué herramientas domina y, sobre todo, qué tan preparada está para aprender lo que necesitará mañana.
De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la transformación tecnológica está acelerando este cambio. 95% de las organizaciones en México anticipa que la inteligencia artificial modificará sus operaciones, mientras que uno de cada cinco empleadores ya planea priorizar las habilidades por encima de otros criterios al contratar.
El nuevo filtro está en las habilidades
Pensamiento crítico, creatividad, y capacidad de adaptación comienzan a adquirir el mismo peso que las competencias técnicas. El propio IMCO destaca que estas habilidades humanas son las que los empleadores consideran más relevantes hacia 2030.
A nivel global, el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial proyecta que 22% de los empleos se transformará entre 2025 y 2030. Al mismo tiempo, cerca de 40% de las habilidades requeridas en los puestos de trabajo cambiará, mientras que 63% de los empleadores identifica la brecha de habilidades como una de las principales barreras para transformar sus negocios.
En consecuencia, 85 % de los empleadores encuestados prevé priorizar la capacitación de su plantilla para mejorar sus competencias (upskilling), mientras que el 70 % espera contratar personal con nuevas habilidades
Esto modifica una de las ideas más arraigadas en el desarrollo profesional, al pensar que termina el estudio cuando se comienza la vida laboral.
“Las empresas en México ya no están esperando a que el mercado les mande el talento que necesitan; están tomando decisiones hoy sobre qué perfiles tienen futuro dentro de sus organizaciones y cuáles no. Hoy el mercado le pide al profesional que demuestre que puede seguir aprendiendo, que puede adaptarse y que entiende hacia dónde va su industria”, afirmó Maru Castillo, Directora Nacional de Posgrados y Licenciaturas Ejecutivas de Tecmilenio.
El problema no es la IA, sino quedarse atrás
Los datos de ManpowerGroup muestran que 53% de los trabajadores en México utiliza herramientas de IA regularmente en su trabajo, mientras que 41% no ha recibido capacitación reciente. Además, 45% teme que la automatización pueda reemplazar su puesto en los próximos dos años.
Para las organizaciones, esto plantea un doble reto, incorporar tecnología y, al mismo tiempo, encontrar personas capaces de utilizarla de manera efectiva.
Quien demuestre que sabe utilizar nuevas herramientas, interpretar información, resolver problemas y adaptarse a los cambios puede tener una ventaja frente a quien cuenta con más años de experiencia, pero mantiene las mismas competencias de hace una década.
Nearshoring: más inversión, pero también nuevos requisitos
El crecimiento de sectores relacionados con el nearshoring está incrementando la necesidad de perfiles especializados.
El BID, (Banco Interamericano de Desarrollo) señala que 68% de los empleadores reporta dificultades para encontrar perfiles calificados, particularmente frente a las necesidades de manufactura avanzada y habilidades digitales. El organismo vincula directamente el desarrollo de talento especializado con la posibilidad de que México aproveche el nearshoring.
Cabe destacar que México cuenta actualmente con 232 proyectos de inversión en desarrollo registrados por Banobras, los cuales demandarán perfiles vinculados con ingeniería, operación técnica, mantenimiento, energía, logística y gestión ambiental, de acuerdo con el IMCO.
Por ello, el reto para las universidades y las empresas ya no consiste solamente en formar talento al inicio de una carrera, sino en crear mecanismos para que los profesionales puedan actualizar sus competencias mientras continúan trabajando.
El significado de un posgrado
En este escenario, un posgrado no es sólo un escalón académico. Para un profesional que ya trabaja, puede convertirse en una herramienta para demostrar actualización, especialización y conexión con las necesidades de su industria.
Los modelos de formación flexibles, modulares, con certificaciones acumulables y cocreados con empresas como los de Tecmilenio permiten que el profesional se prepare sin tener que detener su trayectoria laboral.
El IMCO estima que 54 de cada 100 trabajadores en México necesitarán actualizar sus habilidades o capacitarse para desempeñar una función distinta hacia 2030.
Así, el nuevo estándar del talento no consiste en elegir entre experiencia, tecnología o habilidades humanas. Las organizaciones necesitan la combinación de las tres.
La experiencia abre puertas, pero la capacidad de seguir aprendiendo puede determinar cuánto tiempo permanece abierta esa puerta.








Comentarios