- Organizaciones civiles realizaron el 5º Encuentro Internacional por un Mundo Digital y Libre de Violencia Sexual Infantil y reforzaron el uso de la plataforma anónima Te Protejo México para reportar casos.
- En 2023 se iniciaron más de 26 mil carpetas de investigación por delitos sexuales contra menores en México, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Ayer se llevó a cabo el 5º Encuentro Internacional por un Mundo Digital y Libre de Violencia Sexual Infantil, convocado por Te Protejo México y diversas organizaciones de la sociedad civil, con el objetivo de fortalecer los mecanismos de denuncia y prevención de la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes en entornos digitales.
El encuentro reunió a especialistas nacionales e internacionales, entre ellos representantes de organizaciones enfocadas en protección infantil, sobrevivientes y expertos en persecución de delitos sexuales en línea.
Durante la jornada se subrayó la necesidad de articular esfuerzos entre sociedad civil, autoridades, plataformas tecnológicas y ciudadanía para enfrentar el incremento de riesgos como grooming, extorsión sexual, explotación y difusión de material de abuso sexual infantil.
Te Protejo México, creada en 2022, opera como una plataforma digital, anónima y gratuita que permite reportar imágenes, videos, transmisiones en vivo, solicitudes de contenido íntimo o cualquier situación de violencia sexual que involucre a menores de 18 años. Los reportes pueden realizarse a través de su sitio web y aplicación móvil disponible en iOS y Android.
El contexto estadístico refuerza la dimensión del problema. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), durante 2023 se registraron más de 26 mil investigaciones por delitos sexuales cometidos contra niñas, niños y adolescentes, incluyendo abuso sexual, violación equiparada y corrupción de menores. Especialistas advierten que la cifra negra en este tipo de delitos es alta, debido a la subdenuncia y a las barreras de acceso a la justicia.
Organizaciones participantes señalaron que la digitalización acelerada de la vida cotidiana ha ampliado los espacios de riesgo para la niñez y adolescencia, lo que obliga a fortalecer la educación digital, los protocolos de denuncia y la capacidad institucional para investigar y sancionar estos delitos.
El encuentro concluyó con un llamado a consolidar una política pública integral que combine tecnología, prevención, atención psicosocial y acceso efectivo a la justicia, bajo el principio de que la protección de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital es una responsabilidad compartida.







