Detrás de la postal turística del Caribe mexicano, la cotidianidad de los residentes en Quintana Roo esconde urgencias que no dan tregua. Cuando una emergencia médica irrumpe en el hogar, el tiempo deja de medirse en horas y comienza a contarse en el costo de los insumos, los días de hospitalización y los honorarios médicos.
En este momento, el diagnóstico de un ser querido ha colocado contra las cuerdas a cuatro familias quintanarroenses, por lo que la línea entre la recuperación y un desenlace fatal depende enteramente de su capacidad para financiar tratamientos inmediatos.
Sin ahorros que soporten la presión de la medicina de alta especialidad y con el tiempo en contra, estas familias han recurrido a la solidaridad comunitaria por una necesidad primaria y cruda: asegurar la supervivencia de los suyos.
El reto neurológico auditivo de Helen
Helen Adriana nació el 25 de mayo de 2026 con sordera profunda en ambos oídos e hipotonía muscular. Estas condiciones se derivaron de la falta de oxígeno que sufrió al quedar su cabeza atrapada durante un parto natural, luego de que el personal médico no atendiera a tiempo la indicación de una cesárea de urgencia por posición pélvica.
Tras pasar siete días en cuidados intensivos con oxígeno y alimentación por sonda, su diagnóstico exige una intervención clínica multidisciplinaria.
Para poder escuchar, el tratamiento de Helen requiere la adaptación inmediata de dos auxiliares auditivos de alta potencia XCEED 3 BTE de la marca Oticon, con un valor aproximado de 60 mil pesos. A la par, necesita someterse a estudios urgentes de 40 mil pesos, que incluyen potenciales evocados auditivos de tallo cerebral, potenciales evocados visuales y una resonancia magnética (RNM) de encéfalo simple.
“Tu donación, por pequeña que sea, puede ayudar a Helen a escuchar por primera vez la voz de su mamá, su papá, las risas de mis hermanitos y todas las palabras de amor que su familia tiene para ella”, dice Alejandra Jiménez, quien emprendió desde Kantunilkín, al norte de Quintana Roo, una colecta solidaria llamada “¡Ayudemos a Helen!”.
El protocolo médico también contempla consultas constantes con neurólogos, otorrinolaringólogos y audiólogos, terapias para la hipotonía y, a futuro, la colocación de implantes cocleares.
Prevención de trombos y coágulos cerebrales
En Cancún, el padre de Ximena enfrenta un cuadro vascular severo que comenzó hace dos meses con una operación de emergencia a causa de una trombosis pulmonar. Recientemente, el paciente presentó un deterioro neurológico marcado por debilidad extrema, exceso de sueño y dificultad para hablar y caminar, lo que derivó en el hallazgo y posterior drenaje quirúrgico de coágulos en su cerebro.
“Desafortunadamente, después del alta volvió a presentar un deterioro en su estado de salud y tuvimos que llevarlo nuevamente al hospital. Permaneció algunos días bajo observación y recibió oxígeno, entre otros cuidados”, escribió Ximena en una actualización a su colecta “Por mi papá, hoy necesitamos de ustedes”.
Al padecer ectasia coronaria de nacimiento y requerir el uso continuo de anticoagulantes, su equipo médico determinó que el siguiente paso en su tratamiento es una nueva intervención para colocarle un filtro vascular. Este dispositivo tiene la función específica de bloquear la formación de nuevos coágulos y evitar que viajen hacia el corazón, los pulmones o el cerebro.
La campaña de recaudación sigue abierta para quienes deseen apoyar a esta familia a sostener el tratamiento del padre. Su meta es reunir 250 mil pesos.
Cirugía de columna y compresión medular
Una infección agresiva y avanzada en la columna torácica destruyó la movilidad de Joel Juárez. El daño provocó el colapso de una de sus vértebras, generando una severa inflamación y la compresión directa de la médula espinal. A consecuencia de este daño estructural, Joel perdió la capacidad de caminar y se encuentra a la espera de una fecha para someterse a una cirugía de columna vertebral.
La intervención quirúrgica es solo la primera fase de su tratamiento. El proceso clínico exige una ruta prolongada de rehabilitación física y fisioterapia para intentar revertir las secuelas motrices en sus piernas.
Además, el abordaje integral requerirá medicamentos continuos, consultas de seguimiento, traslados médicos especializados, equipo de movilidad y la adaptación de su entorno familiar para facilitar su independencia tras el alta hospitalaria.
“Queremos darle todas las herramientas posibles para luchar por recuperar su movilidad, su independencia y su calidad de vida. Sobre todo, queremos que tenga la oportunidad de seguir compartiendo muchos momentos con su hija”, escribió Marco Valladares, quien emprendió una colecta solidaria en GoFundMe llamada “Ayudemos a Joel a recuperar su movilidad”.
Una obstrucción total en una de las principales arterias
Después de varias semanas de estudios y consultas médicas, Xavi recibió un diagnóstico que convirtió el tiempo en un factor decisivo. La arteria descendente anterior izquierda, una de las principales vías que llevan sangre al corazón, se encuentra totalmente obstruida. Por la gravedad y ubicación del bloqueo, su cardiólogo determinó que necesita someterse a un cateterismo lo antes posible.
Para él y su esposa, conocer finalmente qué estaba ocurriendo permitió definir el siguiente paso médico, pero también abrió otro problema inmediato. El costo de la intervención rebasa sus posibilidades. Después de atravesar semanas buscando respuestas, ahora la prioridad es reunir los recursos necesarios para que pueda recibir el procedimiento indicado.
“Afortunadamente, con todos los estudios necesarios ya sabemos qué hay que hacer. El problema ahora es el costo de la intervención que no podemos cubrir por nuestra cuenta, y por eso decidimos pedir su ayuda”, explicó su esposa, Ari Aguirre Richards.
Ante esta situación, Ari abrió la campaña “Ayuda con la intervención cardiaca de emergencia de Xavi” en GoFundMe. La respuesta fue rápida. En apenas dos días, 111 personas aportaron más de 262 mil pesos, con lo que la colecta alcanzó el 105% de su objetivo.
La movilización permitió superar la primera meta económica mientras la familia se prepara para el procedimiento, aunque pedir apoyo no fue una decisión sencilla. “A quienes lo conocen, saben que no le es fácil pedir ayuda, pero hoy la prioridad es su salud. Cualquier aportación, por pequeña que sea, nos ayuda muchísimo”.
Para estas cuatro familias de Quintana Roo, la colecta no es un fondo de recuperación a largo plazo; es el recurso de emergencia para pagar la factura de hoy y garantizar que Xavi, Joel, Helen y un padre de familia tengan la oportunidad de acceder al cateterismo cardíaco, los auxiliares auditivos, la cirugía de columna y el filtro vascular que necesitan en los próximos meses.

