El piso pélvico empieza a cobrar protagonismo por su papel en funciones esenciales como la estabilidad, la postura y el control urinario. Aun así, sigue siendo un aspecto poco presente en las rutinas habituales de salud y ejercicio
En México, 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres experimentan algún grado de alteración en el control urinario a lo largo de su vida. Aun así, pocas personas buscan apoyo profesional, muchas veces por desinformación o por el estigma que rodea este tema.
«El piso pélvico es una estructura muscular que sostiene órganos como la vejiga, el útero y el recto, y que participa en funciones clave del cuerpo. Cuando pierde fuerza o coordinación, pueden presentarse señales como escapes de orina al toser, reír o realizar actividad física», explica la Dra. Sandra Xochiquetzal Cruz Ordóñez, uróloga certificada en endourología y vocera de TENA.
Un músculo que también necesita atención
Su debilitamiento no está asociado únicamente a una etapa de vida. Puede relacionarse con factores como el embarazo —que detona cerca del 24 % de los casos en mujeres jóvenes—, los cambios hormonales, el deporte de alto impacto, el estreñimiento crónico o hábitos cotidianos como postergar constantemente la ida al baño.
La diferencia está en integrar prácticas de cuidado que ayuden a mantener su función a lo largo del tiempo. Algunas acciones sencillas pueden marcar una diferencia:
- Ejercicios de fortalecimiento (Kegel): ayudan a mantener el tono muscular y el control.
- Hábitos conscientes: mantener una adecuada hidratación, cuidar la salud digestiva y respetar las señales del cuerpo.
- Escucha corporal: identificar cambios permite actuar de forma oportuna.
De lo invisible a lo esencial
A nivel global, más de 400 millones de personas viven con alguna disfunción relacionada con esta zona del cuerpo, muchas veces sin diagnóstico. Hablar de continencia implica hablar de prevención, educación y hábitos que favorecen el bienestar en la vida diaria.
Para Melissa Nieto, Senior Brand Product Manager de TENA, el reto está en cambiar la conversación: «El cuidado del piso pélvico sigue siendo un territorio poco explorado dentro del bienestar. Hablar de él desde la prevención permite que más personas lo integren a su rutina diaria. Nuestro objetivo es acompañar ese cambio: que deje de ser un tema silencioso y se convierta en un hábito de autocuidado que dé seguridad y libertad en la vida».
Cuidar el piso pélvico es cuidar la vida diaria
Incorporar hábitos de fortalecimiento y atención al cuerpo permite mantener el control urinario, mejorar la estabilidad y acompañar una vida activa con mayor seguridad. Se trata de un enfoque preventivo que contribuye al bienestar cotidiano y a la calidad de vida a largo plazo.
En ese camino, contar con soluciones diseñadas específicamente para acompañar estas necesidades también es clave. Productos como TENA® Lady Discret®, con tecnología Duo-Absorb que ayuda a absorber y neutralizar olores, y la innovación ProSkin® con ingredientes de origen natural que cuidan y protegen la piel, están pensados para brindar comodidad, seguridad y discreción en el día a día.







